
Fernando Lugo afirmó recientemente que los campesinos, obreros, artistas e
intelectuales están generando un fenómeno nuevo emergente en el Paraguay, en el
sentido de que van a ser sujetos activos del cambio y no ya meros espectadores
de la historia política. Fue en el acto del P-MAS.
El aspirante presidencial recibió el respaldo de uno de los sectores de
izquierda considerados más duros, como el Partido del Movimiento al Socialismo
(P-MAS), durante un acto realizado en el local de la agrupación, en el ex cine
París, sobre Quinta y Chile.
Del encuentro participaron unas 400 personas, en su mayoría jóvenes del
sector político, así como exponentes del Bloque Social y Popular. Estribillos
antiburgueses y antinorteamericanos, canciones reivindicativas de los sectores
pobres, el himno de la Internacional Socialista y una alegoría que aludía al
triunfo de la clase obrera organizada sobre el capitalista explotador dieron el
marco a un evento bullicioso por el entusiasmo de sus protagonistas.
Lugo se declaró del P-MAS, así como ya es –explicó– de otros partidos y
movimientos que lo están apoyando. Entre otras cosas, indicó que para los que no
han perdido la sensibilidad social, la distribución de la tierra actualmente en
nuestro país “sigue siendo un escándalo”.
Sostuvo que al Paraguay le urge un cambio, no precisamente porque una clase
política, en alusión al Partido Colorado, no haya dado respuestas a las
necesidades de la gente en tantos años de transición, sino por el pueblo mismo,
que ya está protagonizando el cambio.
Indicó que hay que interpretar los signos y entender que hay un “nuevo
fenómeno emergente, que no es Fernando Lugo, sino el pueblo mismo, los jóvenes,
estudiantes, los campesinos, obreros, artistas, intelectuales, hombres y
mujeres”, que se organizan y ya no van a ser “un observador más de la historia
política del país”, sino “sujetos activos y efectivos del cambio y la
transformación” del Paraguay.
El ex obispo enfatizó que este fenómeno emergente es el que va a abrir el
camino de un proceso de cambio, de un Paraguay diferente, de un país para todos,
más justo y solidario. El presidenciable opositor destacó sus coincidencias con
el P-MAS –aunque admitió que tiene diferencias–, como en la necesidad de ser
duros con los corruptos y ladrones que vienen desvalijando el país desde hace
años. Puntualizó que con el apoyo popular podrá comenzar desde el 2008 un
proceso de construcción de un país en que todos seamos iguales, con los mismos
derechos, y con un Poder Judicial digno. Finalmente, rescató la figura de un
Dios reivindicador de los pobres, de los excluidos, y dijo que el liderazgo
político no puede ser completo si no reivindica y no defiende a los más
necesitados y desamparados. En la tarima en que estuvieron sentados con Lugo
representantes de varios sectores, como el del Bloque Social y Popular, el
P-MAS, víctimas del Ycuá Bolaños, estuvo también Francisco Dick, dirigente de
los casadeños que pide la expropiación de la tierra de la secta Moon.
Revista “Reflexión y Liberación”.