
El obispo de Chillán, Mons. Carlos Pellegrin, celebró su decisión y valoró el
rol que tuvo la Iglesia como instrumento del Señor en la búsqueda de una salida
a esta dramática situación.
Mucha alegría
existe al interior de la Iglesia de Chillán por el término definitivo de la
huelga de hambre de Patricia Troncoso, quien optó por aceptar la
finalización de esta dramática situación que se extendió por ciento doce días.
La noticia fue oficializada por el padre de la comunera mapuche, Roberto
Troncoso, quien señaló a la prensa chillanense que su hija recibirá tratamiento
de estabilización, para posteriormente ser trasladada al Hospital Regional de
Temuco. Sobre la negativa de ayer y la solicitud de un documento firmado que
nunca llegó, Roberto Troncoso indicó que la Chepa confía en que la Iglesia
velará para que los acuerdos sean concretados.
El Obispo de Chillán, monseñor Carlos Pellegrin Barrera, se mostró muy contento
con los resultados de la mediación de la Iglesia, especialmente, por haber sido
buenos instrumentos del Señor en la búsqueda de una solución final a este
conflicto.
De esta forma, un tema que hace dos meses ni siquiera ocupaba un centímetro de
la prensa nacional, se fue posicionando poco a poco de la agenda, gracias a la
“Chepa”; y también gracias al incansable trabajo de medicación llevado a cabo
por la Conferencia Episcopal, cuyos obispos mostraron su solidaridad con la
comunera y con la causa indígena, al igual como lo hicieron hace algún tiempo
con el sueldo ético, o ahora, con el drama de los temporeros.
“Tuvimos la oportunidad de hacer una contribución desde la Iglesia chilena, y
hacer una invitación, tal como lo dijo monseñor Alejandro Goic, a seguir
buscando caminos para lograr una verdadera justicia en favor del pueblo mapuche
y de todos los pueblos originarios”, sentenció el prelado.
A nivel diocesano, monseñor Pellegrin reiteró el trabajo de los sacerdotes que
acompañaron espiritualmente a la Chepa, y que fueron fundamentales en la
negociación. Se trata de los padres José Luis Ysern y Fernando Varas.
Iglesia invita a mantener actitud de diálogo
Si bien, existe una gran satisfacción por la “opción por la vida” de
parte de Patricia Troncoso, el conflicto del pueblo mapuche va más allá.
“Ciertamente, al comienzo yo manifesté que sentía que el Gobierno estaba
bastante duro, bastante inflexible. Sin embargo, en las conversaciones
posteriores se ha visto un interés tremendo por parte de las autoridades. Ojalá
que estos signos de encuentro den los frutos que todos esperamos” indicó.
Asimismo, el prelado hizo un llamado a los simpatizantes mapuches, a que también
pongan de su parte, para erradicar la violencia. “No estamos de acuerdo ni con
las acciones violentas ni con las acciones innecesarias. Reconocemos, eso sí,
que el pueblo mapuche ha sufrido, y que las heridas van a sanar a través del
diálogo”.
Con respecto al rol que seguirá jugando la Iglesia como garante en el
cumplimiento de los acuerdos alcanzados y en la discusión que se abra frente a
los temas de fondo del conflicto mapuche, el Obispo de Chillán señaló que “la
Iglesia tiene una vocación de diálogo y una llamada de promover el encuentro
entre las personas, por eso vamos a seguir muy atentos y como Conferencia
Episcopal Chilena hemos ofrecido todos nuestros servicios para unir las
voluntades y poder conseguir aquella atención que requiere el movimiento de los
pueblos originarios de nuestra Patria”.
Fuente: Comunicaciones Chillán, 30/01/2008