
Las amenazas de los latifundistas del Estado de Pará en contra de este Obispo
comprometido con los campesinos pobres, de nuevo han arreciado gravemente.
Las amenazas de muerte contra Monseñor Erwin Krautler,
presidente del Consejo Indígena Misionero (CIMI) y obispo de Altamira, en el
estado de Pará, Brasil, han aumentado en los últimos días, denuncia Obras
Misionales Pontificias. El prelado vive amenazado desde varios años por su
defensa a favor de los pueblos indígenas y de los trabajadores rurales de su
estado y debe llevar protección policial.
En los dos últimos años, ha sido agredido en varias
ocasiones. En una de ellas, le manipularon el coche y sufrió un accidente,
que le costó la vida a un amigo y colaborador que le acompañaba, el Padre
Salvatore Deiana.
Monseñor Erwin defiende los derechos de las comunidades
campesinas y la protección ambiental de la región amazónica. Ha denunciado
la explotación sexual de adolescentes por políticos, el asesinato de niños, la
situación de los latifundistas, madereros y propietarios de hacienda que
utilizan prácticas esclavistas y destruyen el medio ambiente.
La organización que preside, el CIMI, ha pedido a la
sociedad brasileña el repudio a estas amenazas y exige al Ministerio de
Justicia,
la Policía Federal y al Gobierno de Pará que actúen urgentemente e investiguen
las amenazas.
El Consejo Indígena Misionero (CIMI) es un organismo
vinculado a
la Conferencia Episcopal
Brasileña que en su actuación misionera apoya el trabajo de
la Iglesia Católica
a favor de los pueblos indígenas. Fue creado en 1972 cuando el estado brasileño
asumió abiertamente la integración de los pueblos indígenas en la sociedad. El
CIMI procura favorecer y articular la relación entre aldeas y pueblos
defendiendo su derecho a la diversidad cultural.
Revista
“Reflexión y Liberación” / CHILE