
Esteban Silva Cuadra
Los variables presentadas por el Ministro Andrés Velasco en el encuentro
progresista realizado en Londres, al que asistió nuestra Presidenta Michelle
Bachelet, son profundamente conservadoras y trasuntan una profunda concepción
neoliberal sobre el crecimiento económico y al libre comercio. Velasco coincide
con una visión ideológica de derecha y se refiere sesgadamente a un supuesto
populismo en la región.
Para los socialistas, como
partido en el gobierno, el tema que plantea Velasco es de fondo. Nosotros lo
entendemos exactamente a la inversa y en contraposición con sus planteamientos:
El Comercio Justo es Progresista, pero el Libre Comercio No. Primero, porque en
el comercio mundial no existe libre comercio está llenop de distorsiones que
benefician a los países desarrollados (particularmente del Grupo de los 7) y a
los grandes conglomerados financieros y empresas transnacionales.
Los países desarrollados nos piden desregulación y libre comercio, pero
practican un alto proteccionismo sobre sus productos, servicios y patentes
industriales, financiando gigantescos subsidios a sus producciones y productos
en perjuicio de los países en desarrollo como Chile.
Segundo, para que exista un comercio justo, se requiere regular las distorsiones
que favorecen la concentración económica y de la propiedad, el monopolio sobre
los derechos y patentes industriales, la tecnología y los servicios en el mundo
como en Chile.
Hay que fortalecer los Estados y sus legislaciones y construir alianzas fuertes
en América Latina mejorando nuestra influencia desde UNASUR en las negociaciones
internacionales y luego con el resto de los países en desarrollo.
No es posible el comercio justo sin regular a los capitales financieros y
especulativos, sin incentivar capitales nacionales con lógica productiva
fortaleciendo la competitividad de las industrias nacionales, particularmente de
nuestras PYMES, y recuperar el control soberano sobre nuestros recursos
naturales, tales como minería, aguas y pesca, entre otros.
Debemos fomentar las cadenas productivas y de servicios de empresas
latinoamericanas asociadas, tanto a nivel privado como entre empresas estatales.
Después de las declaraciones del ministro Velasco, nos queda claro que el cambio
de rumbo de hacia una política económica progresista del gobierno de nuestra
Presidenta Bachelet no es posible con su presencia en el Ministerio de Hacienda.
El nuevo progresismo real, se vive hoy en América Latina, a través de los
procesos de transformación democráticos, progresistas y de inspiración
socialista, que encabezan los Presidentes Hugo Chávez en Venezuela, Rafael
Correa en Ecuador, Lula da Silva en Brasil, Evo Morales en Bolivia, Tabaré
Vásquez en Uruguay, Daniel Ortega en Nicaragua, Raúl Castro en Cuba y Cristina
Fernández en Argentina.
El autor es analista internacional y actual candidato por el MAS al Comité
Central Exterior del PS Chile, miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital.
Santiago de Chile, 7 de abril 2008
Crónica Digital / Reflexión y Liberación