
Un grupo de líderes cristianos, así como practicantes de religiones cubanas de
origen africano, académicos y activistas sociales, homenajearon al sacerdote y
teólogo católico belga Francois Houtart por su 85 cumpleaños, en el templo
bautista “Ebenezer”, de la barriada de Marianao en esta capital.
El ingeniero Joel
Suárez, coordinador general del Centro Memorial “Doctor
Martin Luther King; Jr.”,
destacó que Houtart “como cristiano, como revolucionario”, hizo “de su vida,
personalmente de la solidaridad, lo que algunos llaman el ejercicio político y
afectivo del amor eficaz de los Evangelios”.
Realizó un rápido recuento de la vida del sacerdote y teólogo identificado
con las luchas populares en el Tercer Mundo y quien fuera, según señaló, asesor
del Concilio Vaticano Segundo. “Houtart –apuntó- es como el Espíritu Santo,
él está en cualquier lado, pero, sobre todo, en el momento oportuno, en el lugar
oportuno. Yo me pongo a pensar en que lugar no estuvo Francois Houtart…”, dijo.
Destacó, además, que su vida ha estado cargada de “creatividad y de
compromiso en el campo de la fe, en el de las ideas revolucionarias, en el de la
acción social”. Recordó que había participado en la resistencia belga contra el
nazismo y que, poco después de terminada la Segunda Guerra Mundial, fue ordenado
sacerdote.
Así mismo rememoró que la primera vez que el padre Houtart visitó Cuba fue en
1953, para el vigesimoquinto aniversario de la Juventud Obrera Católica
Cubana, y al año siguiente realizó un viaje de México a Argentina,
incentivado por el deseo de profundizar en el entorno latinoamericano.
El sacerdote belga, subrayó Suárez, es “una autoridad en los estudios
socioreligiosos”. En 1958, participó en la fundación de la Federación
Internacional de Estudios Socioreligiosos, de la que sería su secretario general
por muchos años y fundador y director de la revista “Social Compass”, referida
al tema, en la que permaneció por más de 20 años. Además fue fundador del Centro
Tricontinental y de la revista “Alternatives Sud” y colaborador de la
publicación chilena “Reflexión y Liberación”.
Houtart se mantiene como secretario del Foro Mundial de Alternativas y
directivo del Foro Mundial de Porto Alegre. Vino a Cuba en esta ocasión para
participar en la XIX Feria Internacional del Libro, Cuba 2010, que se
celebrará en esta capital del 12 al 21 de febrero, dedicada este año a Rusia y
coincidiendo con la celebración, el próximo 11 de mayo, del cincuentenario del
establecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países.
La Feria centrará su atención, además, en las relaciones culturales entre
Estados Unidos y Cuba, a temas como el Bicentenario de la Independencia
Latinoamericana y a los estudios raciales en Cuba, habrá también presencia de
una amplia literatura Cristiana.
Por su parte el reverendo Raúl Suárez, director del Centro Memorial “Doctor
Martin Luther King; Jr, destacó que “era justo que, en una Iglesia evangélica,
tuviéramos este noble gesto de reconocer, en vida, a la persona que ha amado a
nuestro pueblo y a su proyecto, que lo ha acompañado, como también ha acompañado
a otros pueblos, y lo sigue y seguirá (haciendo) en ese sentido”.
Así mismo citó el Libro de los Proverbios, cuando dice en uno de ellos
que “la senda de los que practican la justicia es como la luz de la aurora, que
va en aumento hasta que el día es perfecto”.
Al agradecer el homenaje, visiblemente emocionado, el sacerdote belga
Francois Houtart manifestò que “no esperaba, en las palabras de Raúl, ser
nombrado Papa en una Iglesia Bautista”, y agregó: “es un placer enorme tener
aquí tantos amigos. Fue una cosa inesperada para mí. Oír lo que decía Joel era
como oír la historia de otra persona.
“Lo más importante es, brevemente, la expresión de este cariño y, de verdad,
para mi Cuba ha sido un elemento muy central, primero por ser el primer país
latinoamericano que visité en 1953… Pero, después con la Revolución, he tenido
el privilegio de seguir, desde casi su principio hasta ahora, más de 50 años, y
he podido ver lo que ha significado para los cristianos el proceso”.
Mostrando su conocimiento sobre lo que ha sucedido en la Isla en estos 52
años, se refirió a “las dificultades y las incomprensiones mutuas, tanto de los
católicos, de los protestantes, así como también la incomprensión del régimen
político y, a veces también, durante un tiempo, de políticas inspiradas desde
una perspectiva a veces antirreligiosa. Así he podido seguir y seguir, también,
todo lo que eso ha significado; al mismo tiempo todo lo que significó la
Revolución como transformación y, en ese sentido, aplicación concreta de
valores del Evangelio”.
Desde La Habana para Reflexión
y Liberación y Crónica Digital / Chile.