
Ariel Alvarez Valdés es un reconocido Biblista y por sus
afirmaciones el obispo de Santiago del Estero (del Opus Dei) lo había llamado a
silencio. Pero él no se retractó.
Créase o
no, 27 siglos después de quedar registrados en las primeras páginas de las
Sagradas Escrituras, Adán y Eva son motivo de controversia. Un destacado
Biblista argentino acaba de anunciar su renuncia con carácter indeclinable al
sacerdocio luego de un largo enfrentamiento con el Vaticano y con su superior en
el país -el obispo de Santiago de Estero- por negar la existencia del primer
hombre y la primera mujer, según la Biblia.
Se trata del padre Ariel Alvarez Valdés, licenciado en Biblia por la Universidad
de Jerusalén y doctor en Sagradas Escrituras por la Universidad de Salamanca,
autor de numerosos libros sobre el Antiguo y Nuevo Testamento y con fama
internacional. Oriundo de Santiago del Estero, Alvarez Valdés se caracteriza por
negar en sus escritos la veracidad histórica de muchos relatos bíblicos y
ciertas creencias populares, no su sentido religioso.
Para Alvarez Valdés, varios pasajes de la Biblia son parábolas para explicar una
significación religiosa, pero no quiere decir que, necesariamente, hayan
ocurrido de modo literal. Por caso, también descree de la existencia del Arca de
Noé y, mucho menos, de las medidas que dice la Biblia que habría tenido la
embarcación. Tiene, además, muchas dudas de que Jesús haya nacido en Belén. "Lo
mas probable es que haya sido en Nazaret", dice.
Pero su posición sobre Adán y Eva suscitó en 2002 una amonestación del
secretario de la congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede,
Tarcisio Bertone, hoy secretario de Estado del Vaticano. Ante la insistencia
pública en su posición, hace más de un año el obispo de Santiago del Estero,
Francisco Pólit, miembro del Opus Dei, le ordenó llamarse a silencio.
Según Alvarez Valdés, no le objetaron la veracidad de sus dichos sino "el causar
confusión entre los fieles".
Hubo conversaciones entre Polti y Alvarez Valdés para superar el conflicto. Pero
en agosto pasado el biblista pidió la reducción al estado laical. Sin embargo,
se encararon nuevas tratativas que ahora Alvarez Valdés da por concluidas. "No
hubo acuerdo porque se me puso como condición en la última carta que me mandaron
en noviembre que escribiera un artículo reafirmando la historicidad del relato
de Adán y Eva, algo que para mí, como biblista, es inaceptable", dijo a Clarín.
Y agregó: "Resulta triste que tenga que dejar el sacerdocio para poder dedicarme
a la Biblia, pero desde hace casi dos años estoy impedido de hablar, escribir,
publicar, enseñar o dar cursos, y todo por una afirmaciones que resultan
secundarias para nuestra fe, como el caso de Adán y Eva, que no afectan ningún
dogma. Renuncio porque desde ahora quiero dedicarme a divulgar la palabra de
Dios tal como me la enseñaron en las universidades católicas y pontificas donde
estudié".
El obispado de Santiago del Estero confirmó que el biblista había pedido la
pérdida del estado clerical y que a partir de ahora se iniciará el proceso para
que deje el ejercicio del sacerdocio. "Con dolor hemos recibido esta petición",
dice la curia santiagüena. Pero no dio detalles sobre la controversia y si
efectivamente le pidió una retractación pública. Y añade: "Durante mucho tiempo
hemos intentado encontrar un camino de solución a la situación eclesial del
padre pero, aunque reconocemos que hemos hecho esfuerzos mutuos al respeto,
lamentablemente no lo hemos logrado".
Sergio Rubin / Buenos
Aires