|Martes, Octubre 15, 2019
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“Las prostitutas os precederán en el Reino de los Cielos” 

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El diario vaticano”L’Osservatore Romano” informó que el Papa Francisco dió un abrazo a unas 50 exprositutas y transexuales de diferentes países, después de la audiencia extraordinaria del 9 de abril, que habían sido víctimas de la prostitución y la trata de personas. También saludó a tres presos que cumplen condena en la cárcel de Milán, dos cadena perpetua y uno quince años.

El perfil de la mayoría de las personas que ejercen la prostitución en España, en un 80 %, es el de mujer extrajera, en situación irregular, que la ejerce por necesidad, marginada, drogadicta, que lo hace contra su voluntad, por no tener otra forma de salir de la pobreza y enviar algo de ayuda a la familia en su país de origen. Su situación de “alegalidad”, implica no tener protección laboral, no estar de alta en la SS, ni cotizar, ni sindicarse, ni poder ir a la huelga, ni tener vacaciones, etc.

Según información de Vozpópuli (26/09/14) la prostitución en España mueve al año 3672 millones de €, y la ejercen unas 600.000 personas La gran mayoría proceden de países del Tercer Mundo, como Gabón, Camerún, Ghana, Costa Marfíl, Nigeria, Paraguay, Brasil, Rumanía, etc. Solo en las Baleares hay unas 700 procedentes de Nigeria (Diario de Mallorca 13/03/14). Las mafias les hacen grandes promesas pero al llegar aquí se ven forzadas a prostituirse y si no lo hacen a sufrir represalias, tanto contra ellas como contra sus familias de origen. Los riesgos que sufren de violencia, de enfermedades, de infecciones, de amenazas, de dificultad para salirse de la trampa tendida, son constantes.

¿Cómo es posible que en la llamada y presuntuosa “civilización occidental”, el abuso sexual de la mujer sea una práctica diaria? ¡Qué contradicción! ¿Es eso civilización?

Decía Carlos Marx que detrás de todo problema humano hay un problema económico. En el caso de la inmensa mayoría de las mujeres que se ven obligadas a prostituirse, sobre todo procedentes de países pobres, es algo evidente.

Solo desde la lucha contra las injusticias, las desigualdades, el desarrollo integral y la verdadera cultura de los países pobres es posible atacar el problema de fondo que subyace al drama de tantas mujeres, víctimas de la injusticia y la inmoralidad ética de quines las utilizan y abusan de ellas en todos los sentidos.

En este breve texto del Evangelio de hoy y otros similares Jesús se define a si mismo como un pastor que cuida sus ovejas, las defiende de los lobos, las lleva a pastos que las alimenten, que forman una sola comunidad, que todas están protegidas, que conocen bien su voz y no se fían de extraños. Defender a las mujeres que tienen que prostituirse de los lobos de las mafias, de los hombres sin moral ni ética, debería ser un imperativo irrenunciable de todos los gobiernos de todos los países, de todas las religiones y movimientos sociales, pues además de las desgracias que sufren las mujeres, sobre todo del Tercer Mundo, por ser mujeres y más por ser pobres, la prostitución las hace doblemente empobrecidas, esclavizadas y puro objeto de consumo sin dignidad ninguna.

Jesús tomó este símil del pastor de varios pasajes de la Biblia, como este del profeta Ezequiel, (34,1-31), plenamente válido para nuestros días que, resumido, dice: “Me fue dirigida la palabra de Yavé: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos (buscando su propio interés)! No habéis apacentado el rebaño. No habéis fortalecido a las ovejas débiles, no habéis cuidado a la enferma ni cuidado a la que estaba herida. No habéis retornado a la descarriada ni buscado a la perdida, sino que las habéis dominado con violencia y dureza, y ellas se han dispersado por falta de pastor y convertido en presa de todas las fieras del campo… Andan errantes por todas partes… Mi rebaño anda disperso por toda la superficie de la tierra… Por eso, porque sois pastores que no se ocupan de mi rebaño…porque sois pastores que se apacientan a sí mismos, os quitaré de apacentar mi rebaño…Yo mismo cuidaré y velaré por mis ovejas. Las recobraré de todos los lugares donde se habían dispersado… Buscaré la oveja perdida, retornaré a la descarriada, buscaré la herida y sanaré la enferma… Vendré a salvar a mis ovejas, para que no estén más expuestas al pillaje… Romperé en pedazos las coyundas de su yugo y las libraré de la mano de los que las tienen esclavizadas… No habrá más víctimas del hambre ni sufrirán más el ultraje de las naciones”.

Aplicaciones para hoy: Este certero texto vale plenamente para aplicar en nuestros días a las autoridades políticas, económicas, religiosas, y por supuesto a las Multinacionales y a las mafias de la prostitución. En lugar de servir al pueblo, desde el pueblo y con el pueblo, cada vez vemos a más gente explotada, oprimida, herida, marginada, descarriada por las drogas (otra mafia), el alcohol, el consumismo, la emigración, los desplazamientos, las deportaciones, los contratos basura, la falta de trabajo… ¿Dónde están los designados para servir al pueblo? ¿Dónde están los políticos que ven a los más ricos y poderosos aprovecharse de los débiles, llevar sus millones de dineros a paraísos fiscales y empobrecer cada vez más a los que menos tienen? Y no solo no lo evitan, sino que los secundan como corrompidos y corruptores. ¿Muchos no van acaso a la política a apacentarse a si mismos a costa del pueblo? ¿Dónde estamos los ministros oficiales de las religiones que vemos hacer tanto estrago a los seres humanos y callamos, no denunciamos, no defendemos a los de abajo contra los de arriba? ¿Acaso nos apacentamos también a nosotros mismos? ¿Qué hacen tantos políticos que tenemos en el Parlamento europeo, que abrir sus puertas cuesta al día 1 millón de € a todos los ciudadanos, para que luego tomen decisiones tan injustas y horribles como devolver a millones de inmigrantes a Turquía o a Africa a morir de hambre, de violencia, de desesperación, de impotencia, de tristeza…?

Jesús dice en Juan 10,7-16: “En verdad, en verdad, os digo: yo soy la puerta de las ovejas… Todos los que han venido son ladrones y salteadores, pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta, quien entra por mi estará a salvo… El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que las ovejas tengan vida y la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas. Pero el asalariado…ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye… No le importan nada las ovejas. Yo soy el buen pastor, y conozco a mis ovejas y las mías me conocen a mi… Doy mi vida por las ovejas”.

Conclusión: Jesús vino para que tengamos vida y vida en abundancia. Los más ladrones y salteadores que tenemos en el mundo actual son las Multinacionales, las grandes Empresas, los Banqueros de la cúpula de los bancos, los Gobiernos que gobiernan para ellas y ellos, los líderes Religiosos que viendo los atropellos de los pobres y empobrecidos no denuncian a los empobrecedores y no se manifiestan acompañando a los empobrecidos por calles y plazas exigiendo justicia. Por eso ellas nos precederán en el Reino de los Cielos.

El hambre, la desigualdad cada vez mayor, y las injusticias y abusos tan enormes que hay en el mundo actual son fuentes de violencia. Sin quitar esas causas no habrá paz. ¿Cuándo nos comprometeremos todos a quitarlas? Acompañemos al Papa Francisco en esta lucha.

Faustino Vilabrille Linares

A s t u r i a s

 

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