|Viernes, Diciembre 3, 2021
You are here: Home » Sin categoría » Jesucristo no es Rey de Reyes

Jesucristo no es Rey de Reyes 

corona-de-espinas-y-clavos

(P. Faustino Vilabrille).-

Su corona fue de espinas, no de oro y perlas

“Quita eso, no estamos en carnaval”.

¡Cardenales que cuestionan al Papa!

Comentario Evangelio 20 de noviembre 2016:

Lucas 23, 35-43:

Las autoridades y el pueblo hacían muecas a Jesús, diciendo: “A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si es el Mesías de Dios, el Elegido”. Se burlaban de él también los soldados ofreciéndole vinagre diciendo: “Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo”. Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: “Éste es el rey de los judíos”. Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: “¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros”. Pero el otro lo increpaba: “Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo porque recibimos el pago de lo que hici­mos; en cambio, éste no ha faltado en nada”. Y decía: “Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”. Jesús le respondió: “Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso”.

1.- Fiesta de Jesucristo Rey: En el calendario de la Iglesia católica de 2016, el día 20 de noviembre figura como la fiesta de Jesucristo Rey. Esta fiesta fue inaugurada por Pío XI en 1925 como respuesta a las ideologías republicanas y anticlericales de los países europeos. Las monarquías europeas se declaraban católicas y los eclesiásticos en general fervientes monárquicos. Declarar a Jesucristo Rey era querer perpetuar la cristiandad medieval en oposición a la secularización del mundo moderno, con la pretensión de que al menos los Estados monárquicos reconocieran oficialmente a Jesucristo como Rey de Reyes, y a partir de ahí reconocer el poder temporal del Papa sobre los demás soberanos y Estados. La Iglesia quería seguir siendo un poder absoluto: afortunadamente hacia fuera ya no lo es, pero hacia dentro aun sigue actuando como tal: lo que un Obispo decide, salvo el Papa, no hay nadie que lo pueda cambiar.

Los Reyes de este mundo asientan su realeza en el dinero, el poder, el lujo, la ostentación, los palacios, los banquetes, las recepciones, etc. El presupuesto de la Casa Real de España es de 7,8 millones de €, el de Holanda es de 38, el de Inglaterra 44, el de Noruega 25, etc.

Jesucristo de eso, nada de nada. Todo lo contrario. Llamarle a Jesucristo rey desde la imagen que tenemos de los reyes de este mundo es una ofensa increíble para El, pues solo estuvo una vez en un palacio real, el de Herodes, a punto de ser condenado a muerte, y su corona fue de espinas, no de oro y perlas.

Lo cierto es que los palacios vaticanos, las ceremonias en San Pedro y ropajes suntuarios de los papas anteriores y cardenales y obispos, nada tienen que ver con el mensaje de Jesús, sino que lo contradicen.

Afortunadamente Francisco, el actualpapa, va por otro camino muy diferente. Nada más ser elegido y salir a saludar, el maestro de ceremonias quiso ponerle todos los ropajes, ornamentos, estolas, etc. que se ponían los anteriores, pero Francisco los rechazó diciéndole: “quita eso de ahí, no estamos en carnaval”. Luego dejó los palacios apostólicos y se fue a vivir en Santa Marta, algo mucho más modesto y sencillo. Además está haciendo del compromiso con los empobrecidos y la Tierra el centro de su mensaje. Lo deja bien claro a todas horas y hace unos días con los Movimientos Populares y con los encarcelados.

2.- Fuera toda ostentación: Hoy, a las personas con un mínimo de conciencia crítica, todas esas ostentaciones, no solo de reyes, sino de los papas anteriores, de los cardenales, de los obispos con mitras, báculos, etc. nos caen hasta repugnantes, pero tristemente a las gentes, que son mayoría, víctimas de una conciencia ingenua, creada por el sistema neoliberal de mercado (el capitalismo que está arruinando el mundo con hambre, guerras, armas, injusticias, explotación de los pobres y de la Tierra…), esas cosas les gustan y al mercado también y por eso las fomentan: un pueblo dormido, manipulado y anestesiado por el consumismo, la ostentación y el opio del fútbol de masas, no molesta. Toda esa parafernalia que asimila la Iglesia al mundanismo del boato mundano, tiene que desaparecer de ella, y cuanto antes mejor.

3.- Compromiso de Jesús: Jesús vivió pobre en Nazaret o donde fuera, trabajó de esclavo, luego pasó tres años de pueblo en pueblo anunciando la liberación a los oprimidos, curando a los enfermos, durmiendo muchas veces al aire libre sin tener siquiera donde reclinar la cabeza, denunciando a los opresores político-religiosos del pueblo, y anunciando la llegada del Reino de Dios. La gente entusiasmada quiere proclamarlo rey, pero El no solo lo rechaza, sino que les dice: “Sabéis que los jefes de las naciones las gobiernan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande será vuestro servidor, y el que quiera ser primero que sea esclavo vuestro, de la misma manera que el Hijo del Hombre (Jesucristo) no ha venido para ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por todos”.

4.- Jesús y Francisco, cuestionados: Si algo deja claro el relato de la pasión es que Jesús fue condenado a muerte de cruz como un esclavo, por la ejecución de la sentencia de Pilatos, representante del poder de Roma, a pesar de no encontrar en El motivo de condena, pero lo hizo forzado por las autoridades religiosas de Jerusalén y gente manipulada por ellas, porque los hechos y las enseñanzas de Jesús eran realmente subversivas para ellos, por cuestionar su situación privilegiada, y para el orden establecido por el Imperio Romano.

Los hechos y las palabras del Obispo de Roma, Francisco, están cuestionando muy profundamente, no solo la estructura de la Curia Vaticana y de sus satélites, sino la de muchos poderes económicos que utilizaban el Vaticano y su banco para negocios económicos muy sucios. Francisco quiere limpiar todo esto y más cosas, a pesar de la opsición de ciertos cardenales como estos días Walter Brandmüller, Raymond Burke, Carlo Caffarra y Joachim Meisner, que estos días lo acaban de acusar, sin fundamento alguno, “de causar confusión en asuntos clave para la doctrina católica”. Esperemos que el ejemplo de Francisco de volver a la fidelidad al Evangelio cunda por otras muchas curias diocesanas repartidas por el mundo, y la iglesia cuya imagen oficial estaba tirada por los suelos, se levante renovada desde su misma raíz y vuelva a ser coherente con el Mensaje de Jesús y por tanto fiel a la liberación integral del ser humano, e incorpore a la mitad de la humanidad de género femenino que tiene totalmente excluida de su organigrama. El Papa Francisco ya está estudiando el diaconado femenino, pero hay que llegar hasta el organigrama completo.

5.- La realeza del compromiso de Jesús de Nazaret: Según lo dicho, ¿podemos llamarle a Jesucristo Rey? Sí, pero solo a condición de entenderlo como uno de los seres humanos más comprometidos con la dignidad del hombre, como comprometido con un Reino de justicia, de verdad, de libertad, de amor, de igualdad, de vida, de esperanza, de solidaridad, de defensa de los débiles, de compromiso con los pobres, de reivindicación específica y absoluta de la dignidad de la mujer y de los niños porque entonces lo necesitaban más (y aún ahora), de apertura a la dimensión trascendente de la persona humana, de la claridad absoluta con que veía el rumbo que debería seguir la humanidad, del descubrimiento humano de Dios a nivel de la persona humana concreta, de la fe y la seguridad con que afrontó las exigencias y los retos que le pedía su misión liberadora integral. Y todo esto lo hizo Jesús desde abajo y desde dentro, no desde arriba y desde fuera. Fue a su destino con los pobres de la tierra, los esclavos de su tiempo, a los que el derecho romano aplicaba la pena de muerte en cruz como se la aplicó a él, importada de los persas. De todo esto Jesucristo sí es el verdadero Rey de Reyes;

 “porque El hará justicia a los humildes del pueblo, salvará a los hijos de los pobres. Porque El librará al pobre suplicante, al desdichado y al que nadie ampara, se apiadará del débil y del pobre, la vida de los pobres salvará. De la opresión, de la violencia rescatará su vida. Su sangre será preciosa ante sus ojos” (Salmo 72).

P. Faustino Vilabrille Linares

A s t u r i a s

Related posts: