|Sábado, Septiembre 21, 2019
You are here: Home » Sin categoría » El Hombre y la Madre Tierra (2)

El Hombre y la Madre Tierra (2) 

laudatosi_a33cafa389a59d92969d663ecef50871

Ver, Juzgar y Actuar

Para actuar eficazmente ante una realidad concreta, lo primero es Ver la realidad, lo segundo Juzgar o analizar las causas que la generan, y a partir de ahí Actuar con seguridad en busca de las soluciones más eficaces. Empezaremos por ver el escenario del Hombre, y posteriormente el escenario de la Tierra.

Escenario del Hombre: pobreza y desigualdad.

Tenemos que luchar para que todo ser humano
pueda vivir dignamente, y a partir de ahí sea posible
la paz, la armonía y la esperanza en el mundo.

No podemos conformarnos con un mundo donde habiendo de sobra para todos, unos pocos tiene mucho más de lo necesario, mientras otros ni siquiera llegan a lo mínimo.

Pobreza en el mundo de hoy: Vamos a partir de aplicar el IDH (Índice de Desarrollo Humano) a los países más empobrecidos del mundo, y no el PIB (Producto Interior Bruto), porque este nos dice muy poco, ya que hay países con PIB relativamente aceptable, pero cuya riqueza está en muy pocas manos y la gran mayoría de la población vive pobre o muy pobremente. Ejemplo: si tenemos en un pueblo 10 vecinos, cuya riqueza total es 100, pero 2 tienen 90 y los otros 8 tiene 10, la media es de 10, pero en cambio 2 tiene 45 cada uno, mientras que los 8 restantes solo tienen 1,25.

El IDH mide tres parámetros fundamentales:

A) esperanza de vida al nacer o vida larga y saludable,
B) educación y
C) nivel de vida digno.

1) Esperanza de vida al nacer: Analiza el promedio de edad de las personas fallecidas en un año

2) Educación: Recoge el nivel de alfabetización adulta y el nivel de estudios alcanzado (primaria, secundaria, estudios superiores).

3) Nivel de vida digno: Evalúa el acceso a los recursos económicos necesarios para que las personas puedan tener un nivel de vida decente.

El índice IDH se clasifica de 0 a 1; donde 0 es la calificación más baja y 1 la más alta. Así tenemos como tres grupos de países:

-Países con Alto desarrollo Humano: Tienen un IDH mayor de 0,80.
-Países con Medio desarrollo Humano: Tienen un IDH entre 0,50 y 0,80.
-Países con Bajo desarrollo Humano: Tienen un IDH menor de 0,50.

Un país que tiene un IDH inferior a 0,50 significa que sus habitantes sufren mucho, que hay gran malestar en la población y está en riesgo inminente de graves conflictos sociales, como estamos comprobando a diario en Africa y parte de América del Sur.
Según esto, esta es la clasificación de los países más empobrecidos del mundo, y su comparación con Europa:

Africa:
-tiene nada menos que 26 países, cuyo IDH es inferior a 0.5;
-tiene otros 17 que no llegan al 0.7;
-y los 4 restantes tampoco llegan al 0.8.

En América del Sur:
-tenemos 7 países que no alcanzan el 0.7;
-otros 10 que no llegan al 0.8;
-y tan solo 3 que lo superan.

Vemos también que hay una gran diferencia entre América del Norte y del Sur, pues EE.UU. tiene un IDH de 0,915 y Canadá 0,913.

Por el contrario, en Europa todos están por encima del 0.8, salvo 2 que están por debajo: Rumanía y Bulgaria.

Es evidente que Africa es con mucho el continente más pobre del Planeta, con todos sus países con renta baja o muy baja; le siguen Bangladés y la India en situación casi idéntica; y a América del Sur en su conjunto aun le falta mucho para alcanzar un nivel de vida aceptable, con la gran mayoría de sus habitantes con nivel de renta baja, además de la trágica situación de Haití.

Por eso tiene razón el hermano Papa Francisco cuando dice:“…el deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta: «Tanto la experiencia común de la vida ordinaria como la investigación científica demuestran que los más graves efectos de todas las agresiones ambientales los sufre la gente más pobre”(Laudato Si, 48).

Indice de Gini: Otra tragedia que hay en los países empobrecidos, es que no solo hay pobreza, sino al mismo tiempo mucha desigualdad, una minoría que lo tiene casi todo, y la inmensa mayoría que no tiene casi nada. Así nos lo hace ver el índice o coeficiente de Gini. El Coeficiente o Índice de Gini nos permite medir el grado de igualdad o desigualdad de un país. Solo mide si la riqueza está bien o mal distribuida.
Es un número que va de 0 a 1, en donde 0 corresponde a la perfecta igualdad, y 1 a la desigualdad total. Mide tres parámetros:

a) ingresos,

b) consumo y

c) en menor medida el patrimonio:

En muchos países del Tercer Mundo hay una minoría inmensamente rica, (incluso con helipuertos privados), respecto al resto de la población que vive miserablemente y en muchos casos en extrema pobreza. Hay bastantes países en Africa en que la pobreza es tan global que, más o menos, iguala a todos sus habitantes. Es decir, los iguala la pobreza.

La desigualdad extrema en el mundo está creciendo cada vez más: el 1% más rico ya posee tanto como el 99 % restante (Fuente: OSFAN). El poder del dinero es cada vez mayor. El entramado de unos 73 paraísos fiscales permiten a una gran minoría atesorar en ellos el 25 % del PIB mundial, unos 17,5 billones europeos de euros, lo cual está aumentando la desigualdad entre las personas y los pueblos de una manera alarmante (Fuente: elEconomista). Fijémonos en estos datos:

La diferencia global en el año 1820 era de 1 a 3; en 1970 ya era de 1 a 7; en 1960 se situaba en 1 a 30; en 1999 se elevaba de 1 a 82. La desigualdad fue creciendo cada vez más. Pero si comparamos EE.UU. con Etiopía la diferencia es de 1 a 187, y aun peor la República Democrática del Congo con Suiza cuya diferencia (desigualdad) es de 1 a 214. ¿Por qué emigra tanta gente de Africa hacia Europa, con gravísimo riesgo de perder la vida?

Por eso tiene razón el hermano Papa Francisco cuando dice: “La visión que consolida la arbitrariedad del más fuerte ha propiciado inmensas desigualdades, injusticias y violencia para la mayoría de la humanidad, porque los recursos pasan a ser del primero que llega o del que tiene más poder: el ganador se lleva todo. El ideal de armonía, de justicia, de fraternidad y de paz que propone Jesús está en las antípodas de semejante modelo”, (Ludato Si, 82).

P. Faustino Vilabrille Linares

A s t u r i a s

Related posts: