|Martes, Julio 7, 2020
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Crisis capitalista y desempleo 

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La crisis económica que se acarrea desde hace más de una década y que hoy se ve profundizada por efecto del impacto de la pandemia del coronavirus COVID 19, ha llevado a un aumento importante del desempleo y por consecuencia al crecimiento de la pobreza, lo cual ha afectado severamente a la clase trabajadora y al pueblo.

De forma particular a las familias que ya vivían en condiciones de exclusión, marginalidad y hacinamiento, y que se desempeñaban en empleos informales, de igual manera a las trabajadoras domésticas, las y los jóvenes, y aún más triste, las y los niños serán parte de la población más afectada por la actual crisis del sistema capitalista.

Las cifras, estudios y análisis emanados por los propios organismos multilaterales del imperialismo, son catastróficos, y sin embargo, sabemos muy bien que a pesar de eso, la realidad concreta de la clase trabajadora es aún más devastadora que lo que expresan los informes y números oficiales de la intelectualidad al servicio del capitalismo monopólico, que hasta la fecha ha intentado hacerle creer al mundo entero que la crisis es producida por la pandemia; un oportunismo desvergonzado.

El escenario económico

De acuerdo a las “Perspectivas Económicas  de la OCDE” entregadas este mes de junio, la pandemia del coronavirus COVID-19 tendría características que la transforman en una crisis sanitaria a escala global sin precedentes en la historia del último siglo, peor que la gran depresión de 1929 y que la segunda guerra mundial. El brote de esta enfermedad ha profundizado aún más la crisis capitalista, lo que ha llevado a una recesión económica; la más grave registrada en casi 100 años y está causando enormes daños en la salud, el empleo y precarizando aún más a la clase trabajadora y al pueblo.

Las Perspectivas planteadas desde la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se centran en dos posibles escenarios; el primer escenario contempla un segundo brote de contagios y nuevos confinamientos antes de que finalice el 2020, el segundo escenario no prevé nuevos brotes importantes. Respecto del escenario que no contempla nuevos brotes, la actividad económica mundial caería un 6% en 2020 y la tasa de desempleo OCDE aumentaría hasta el 9,2%. En un escenario con un segundo brote de contagios antes de final de año, (lo que llevaría a generar nuevas cuarentenas y confinamientos) la actividad económica a escala global se desplomaría un 7,6%, y la tasa de desempleo OCDE llegaría a un 10%.

La Organización Internacional del Trabajo, OIT y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) a través de la Nota Técnica N°1 declara que el PIB de la región (América Latina y el Caribe) tendrá este año un decrecimiento del 5.3% y que se producirá un aumento del desempleo con 11.5 millones de nuevos desempleados y desempleadas, lo que llevará a aumentar la pobreza en 28.7 millones de personas, y la pobreza extrema en 15.9 millones, un escenario nada alentador para las familias de nuestro pueblo, quienes serán las que engruesarán estas cifras.

Para el caso de Chile y de acuerdo a la OCDE, con el impacto que tuvo el alzamiento popular de Octubre, sumado al inicio del brote del COVID 19 y la caída de los precios de las materias primas, han generado las condiciones para una recesión económica que sería más profunda que la crisis de 1982, lo que traerá consigo una disfunción del PIB de un 5.6% en el 2020, y en el caso de un segundo brote este llegaría a una disminución del PIB del 7%.

Verdaderamente estamos frente a una crisis de impactos desconocidos en la historia reciente, pero que paradójicamente también es una oportunidad para todos y todas aquellas que hoy se reconocen como parte de la clase trabajadora y que profesan conciencia de clase, pues tienen el deber de mirar a mediano y largo plazo buscando la unidad, creando espacio de cooperación, articular todos los esfuerzos organizativos del pueblo. Sabemos que la burguesía avanza en bloque, sabemos que superficialmente muestran diferencias pero cuando se trata de defender sus privilegios cierran fila sin dudarlo. La clase trabajadora solo tendrá oportunidad si logra articularse bajo el mismo objetivo: ser libres en una sociedad sin explotación ni dominación.

Ariel Orellana Araya: Trabajador Social

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