Abril 22, 2024

+Don Gabino Díaz Merchán en la Casa del Padre

 +Don Gabino Díaz Merchán en la Casa del Padre
El arzobispo emérito de Oviedo,  Don Gabino Díaz Merchán, ha fallecido hoy en Oviedo a los 96 años de edad, 70 de ministerio sacerdotal y 57 de ministerio episcopal. Fue 4 años obispo de Guadix-Baza, 33 años Arzobispo de Oviedo y 20 años Arzobispo emérito.
El funeral por su eterno descanso tendrá lugar en la Catedral y será presidido por el Arzobispo de Oviedo Monseñor Fray Jesús Sanz Montes O.F.M. Los restos mortales del Arzobispo emérito recibirán cristiana sepultura en la Catedral, en la capilla de la Virgen de Covadonga.

Reseña

Nació en la localidad toledana de Mora el 26 de febrero de 1926 en el seno de una familia humilde de comerciantes. Le llamaron Gabino como a un tío suyo, que era franciscano. Cuando apenas tenía 10 años, él y su hermana Paquita, se quedaron huérfanos: su padre y su madre fueron fusilados por las milicias republicanas el 21 de agosto de 1936. Se crió con una de sus abuelas primero, y con unos tíos después.
Asistió cuando era un chaval a la ordenación de un sacerdote y quedó admirado por la ceremonia. «Yo quiero también ser cura», se dijo. Y acabó ingresando en el Seminario de Toledo. Muy pronto descubrieron sus maestros la gran capacidad intelectual del joven Díaz Merchán, que fue enviado al que entonces era uno de los mejores centros de estudio de la Iglesia española: la Universidad Pontificia de Comillas, regida por los jesuítas, donde se licenció en Filosofía y se doctoró en Teología. Siempre tuvo gran facilidad para las lenguas, manejándose con el griego, latín, hebreo, francés, alemán e inglés.
Concluidos los estudios, con 24 años recibe la ordenación sacerdotal en la capilla mayor de Comillas (Cantabria) el 13 de julio de 1952, celebrando la primera misa en su parroquia natal de Mora el 21 de julio de 1952. Toda su vida presbiteral se desarrolló como sacerdote diocesano de Toledo.
El 29 de septiembre del año de su ordenación recibe del entonces Cardenal Arzobispo de Toledo, Monseñor Enrique Pla y Deniel, su primer nombramiento como Capellán del Convento de las Comendadoras de Santiago, y Profesor de literatura castellana, griega y latina del Seminario Mayor de San Ildefonso.
En 1955 es nombrado consiliario diocesano de hombres de la Acción Católica, y en 1956 se le distingue con el nombramiento de Capellán mozárabe.
En 1960 oposita a una canonjía, obteniéndola tras aprobar con nota la oposición; se convierte así en Canónigo de la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo. Fue también director de la Casa Sacerdotal.
Ministerio Episcopal
Fue preconizado obispo de Guadix-Baza el 23 de julio de 1965, siendo consagrado el 22 de agosto de 1965 en la plaza mayor de la capital acitana, en cuyo acto tomó posesión de la Diócesis. Ejerció como consagrante principal el nuncio de S.S. en España, Monseñor Antonio Riberi. Se convertía así Don Gabino en el obispo más joven de Europa, con tan sólo 39 años. En aquel momento dio a conocer el que sería su lema episcopal: ”Lumen cum Pace” (Luz y Paz).
Desde el 17 de septiembre hasta el 8 de diciembre de 1965 participa en la cuarta y última sesión del Concilio Vaticano II. En 1967 publica su primer libro dedicado a la familia cristiana a luz del espíritu conciliar
El 4 de agosto de 1969 es preconizado Arzobispo de Oviedo; entró en la Diócesis el 20 de septiembre, celebrando su primera misa en Covadonga. Al día siguiente -21 de septiembre de 1969- tomó posesión de la sede Metropolitana coincidiendo con la festividad de San Mateo y la clausura del Jubileo de la Santa Cruz en la Catedral.
Bajo su pontificado, en nuestra Diócesis cabe citar la restructuración territorial de ésta en 1970, la inauguración de la Casa Sacerdotal el día de San Juan de Ávila de 1973 o la apertura del Museo de la Iglesia en el claustro alto de la Catedral de Oviedo el 25 de junio de 1990.
Se posicionó a favor de la Huelga de la minería en enero de 1970 con una nota oficial que le ocasionó algún disgusto. El 22 de marzo de 1970 bajó por primera la vez a la mina en Teverga, y terminó el año 1970 con un encierro de sacerdotes diocesanos en el Arzobispado de Oviedo en protesta contra el llamado  “Proceso de Burgos”.
Los años 1971 y siguientes estuvieron marcados por un distanciamiento general de la Iglesia Diocesana al régimen de Franco con nuevos encierros, huelgas de misas, multas y posicionamientos del Consejo del Presbiterio y continuos conflictos en el ámbito estatal entre las relaciones Iglesia-Estado. En 1973 tiene lugar el “encierro de los jubilados y pensionistas”, los cuales fueron desalojados del templo de San José de Gijón, acto que fue condenado por Monseñor Merchán.
En 1976 el Arzobispo permite el encierro de 200 mujeres esposas de mineros en el Arzobispado, lo cual fue secundado con una sentada de 300 jóvenes en la plaza de la Corrada del Obispo que fue dispersada por la policía.
En 1977 con la legalización de los partidos políticos y teniendo a la vista elecciones, la Conferencia Episcopal pidió a los sacerdotes que no trataran de influir en el voto de los fieles. En Asturias muchos sacerdotes desoyeron este consejo pidiendo el voto para el Partido Socialista, e incluso para el Partido Comunista, ante lo cual Don Gabino afirmó: ”Los sectores minoritarios de la Iglesia que hoy se unen a los socialistas y a los comunistas lo hacen sin duda por un imperativo de conciencia que valora el signo de estos partidos a favor de la clase trabajadora. Es un hecho para la Iglesia muy importante que debe ser analizado con discernimiento y sin precipitarse en fáciles soluciones negativas o positivas”.
Se promovió una búsqueda de adhesión total al Concilio Vaticano II en rasgos que nada tenían que ver con lo que el Concilio había dicho, lo cual supuso una ruptura total; algunos de éstos fueron la supresión de las muestras de religiosidad popular como fue el caso de las procesiones, la renuncia a la vestimenta clerical, la apuesta por una identidad más civil del sacerdote, el cual viviera de su “trabajo profesional”. De nuevo la apuesta por los curas obreros, experiencia iniciada en Francia y de estrepitoso resultado. En ese contexto, el primer Vicario General de la Diócesis nombrado por D. Gabino trabajaba en una fábrica.
Se apostó por un nuevo modelo de Seminario, donde los seminaristas vivían en pisos y sólo acudían al Seminario para las clases. Con ello se buscó que la formación de los futuros presbíteros no estuviera encorsetada en una presunta burbuja clerical, sino que maduraran en la realidad concreta de su momento. Al igual que ocurrió en otras diócesis, tampoco esa fórmula dio buenos resultados, y Monseñor Osoro puso fin a aquella experiencia en el año 2002.
Apostó mucho Don Gabino por las misiones, la obra social de la Iglesia y los diferentes grupos del Apostolado Seglar. Siempre fue cercano con los sacerdotes secularizados, aunque algunos en activo le reprocharan dejarles en el olvido. Otras situaciones polémicas fueron el apoyo del Consejo Presbiteral a la petición del clero vasco de indultar a los presos de ETA, o la petición a la Santa Sede por parte de sacerdotes diocesanos para que se paralizaran las causas de beatificación de los mártires del siglo XX en España. Un gesto que le honró, fue la donación la cruz pectoral de oro de su ordenación episcopal a la Institución Mensajeros de la Paz para que con lo que sacaran de su venta ayudaran a los necesitados.
Una de las últimas grandes polémicas fue en 1999 ante el problema de las “absoluciones colectivas”, viéndose obligado a prohibirlas en la Diócesis ante el abuso que se estaba cometiendo en detrimento del sacramento como tal. A pesar de su prohibición explícita 43 sacerdotes firmaron un comunicado manifestando que seguirían impartiéndolas igualmente, lo que aceptó con resignación y tolerancia.
Una fecha especial fue la Peregrinación Diocesana a Roma para la canonización de San Melchor de Quirós el 19 de junio de 1988. Don Gabino siempre se mostró gran devoto del dominico y trató de promocionar su culto y devoción en la diócesis.
Días para no olvidar fueron el 21 y 22 de agosto de 1989 en que el Papa Juan Pablo II visitó Asturias, con dos celebraciones multitudinarias en el aeródromo de la Morgal en Llanera, y otra en Covadonga.
El 8 de diciembre de 1989 constituyó el primer Consejo Pastoral Diocesano. Nunca convocó un sínodo diocesano, quizá tras la mala experiencia de la Asamblea Sacerdotal Diocesana de 1978.
Su episcopado se marcó por un reconocido y público tono social y aperturista. Promocionó al clero progresista y se posicionó en una línea eclesial qué, a fin de cuentas, supuso en cierto modo el fin de su carrera episcopal.
Suceso para los anales de la historia y la hemeroteca fue su decisión de permitir a los trabajadores de Duro Felguera el encierro en la torre de la Catedral, en contra del parecer del Cabildo. El encierro duró 318 días, desde la Nochebuena de 1996 hasta noviembre de 1997. Se haría famosa aquella foto del Arzobispo con un ‘gomeru’ entre sus manos; el tirachinas símbolo de la lucha obrera que le regalaron los trabajadores tras abandonar su encierro y obtener una recolocación. Fue muy criticado por aquello, hasta el punto que le gritaron «¡Rojo!», en plena plaza de San Pedro del Vaticano durante la celebración de la canonización de los mártires de Turón.
Otro momento doloroso que vivió fue el asalto y expolio de la Cámara Santa la noche del 9 de agosto de 1977
El 7 de enero de 2002 le fue aceptada la renuncia por edad al gobierno pastoral de la Diócesis por el Papa Juan Pablo II, siendo preconizado como nuevo Arzobispo de Oviedo Monseñor Carlos Osoro Sierra.
Desde el día 7 de enero hasta el día 23 de febrero en que toma posesión su sucesor, Don Gabino ejerció como Administrador Apostólico. Tras esa fecha pasó a ser Arzobispo emérito de Oviedo.
Efemérides
En 1977 celebró sus 25 años de sacerdocio; en 1990 celebró sus “bodas de plata” en el ministerio episcopal, y en 1994 su primer cuarto de siglo en la Archidiócesis de Oviedo. En 2002 celebró sus “bodas de oro sacerdotales”; en 2009 sus 40 años en Asturias, y 2015 sus “bodas de oro episcopales”. En 2019, ya de una forma más íntima, celebró su medio siglo en Oviedo.
Conferencia Episcopal Española
En 1969 fue  elegido Vocal de la Comisión Episcopal de Apostolado Social. Fue Presidente desde 1981 hasta 1987; Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral desde 1996 a 1999, y miembro del Comité Ejecutivo desde desde 1981 a 2002. En la Comisión Episcopal de Pastoral Social ha sido Presidente desde 1975  hasta 1978. De 1962 a 1972 y desde 1978 a 1981, ha sido miembro de dicha Comisión.
Recibe al papa Juan Pablo II en su primera visita a España en 1982, así como acompaña por razón de su cargo al Santo Padre en sus viajes a Colombia, Polonia, Holanda y Portugal. En 1983 participa en el Sínodo de los Obispos sobre ”Reconciliación y Penitencia”.
En 1985 asiste al Simposio de los Obispos europeos sobre “La Evangelización en una Europa secularizada”. En noviembre del mismo año, asiste al Sínodo Extraordinario con motivo del XX aniversario del Concilio Vaticano II.
Distinciones
El Ayuntamiento de Oviedo le concedió la Medalla de Oro de la ciudad, y le nombró Hijo Adoptivo de la misma el 19 de octubre de 1994. Además, en el año 2000 el Pleno del Ayuntamiento ovetense acordó dar su nombre a la Plaza situada delante de la iglesia parroquial de San Melchor de Quirós, en el barrio de “La Florida”. También le fue concedida en ese mismo año la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha “por su trayectoria profesional, digna de todo reconocimiento”.​
En 2001, el Consejo de Gobierno del Principado de Asturias le concede el título de Hijo Adoptivo de Asturias. En el decreto del acuerdo de concesión así reseña:​ ”Su labor pastoral se ha distinguido por su talante conciliador, su constante preocupación por cuantos problemas afectan a la compleja sociedad asturiana actual y por la defensa de los derechos humanos y las libertades”.
La Diputación Provincial de Toledo le concedió el título de Hijo Predilecto de la Provincia en 2006.​
Publicaciones:
*La familia cristiana (1967)
*Bautizar en la fe de la Iglesia (1968)
*Fe, persona y comunidad eclesial (1969)
*Cristianos para la España de hoy (1978)
*Luz y Paz. Tomo I – Escritos Pastorales (1990)
*Luz y Paz. Tomo II – Homilías (1990)
*Luz y Paz. Tomo III – Escritos como presidente de la C.E.E. (1990)
*Evangelizar en un mundo nuevo (2017)
Últimos años 
Los años de Sr. Arzobispo emérito los vivió totalmente retirado en la Casa Sacerdotal de Oviedo, donde se centró en el estudio y la oración. Apenas abandonaba la casa solamente para acudir al médico. La única celebración a la que siempre accedió a presidir mientras tuvo salud fue la del Sagrado Corazón de Jesús ante a Imagen del alto del Pico Paisano de Oviedo, bendecida por él mismo en 1981.
Hasta que llegó “el covid”, en su despacho de la Casa Sacerdotal de Oviedo, la puerta siempre tenía puesta la llave por fuera para que entrara a verle quien quisiera. Recibía habitualmente con un pantalón de pana y una camisa de cuadros. Él comentaba: ”A estas alturas ya no tiene sentido creerse superior a los demás”.
Su cuerpo ya sufría muchos achaques y había pasado por bastantes intervenciones, entre ellas, una del aparato digestivo y otra de una hernia de hiato; luego dos más. Las de sus dos rodillas -que le traían por la calle de la amargura- y le obligaron primero a ayudarse de un bastón para caminar, y después a moverse por la Casa en silla de ruedas.
Siempre con la mente preclara y lúcida, se asomaba al mundo a través de su ordenador, su Tablet y su móvil. Habilidoso para las nuevas tecnologías, se hizo sus perfiles de facebook, instragram y twitter. Amigo del dulce, le encantaban los caramelos, los pasteles y la mermelada.
Le afectaba mucho la muerte de familiares y conocidos; fue un duro golpe para él la noticia del deceso de su única  hermana -Paquita- en 2019 a consecuencia de un accidente de tráfico. Estos últimos años arrastraba un espíritu depresivo fruto de la preocupación ante la realidad de la muerte, diciendo de forma irónica pero realista: “La artillería ya cae cerca”…
A finales de enero de 2020 sufrió una caída al revestirse con el alba antes de asistir a misa de 12 en la Casa Sacerdotal. Sufrió una fisura en el trocánter del fémur de su pierna izquierda, y un fuerte golpe en la cara y la frente que requirió de ocho puntos de sutura sobre la ceja; le mantuvieron ingresado en el Centro Médico de Oviedo durante cinco días con su maltrecha extremidad inmovilizada y analgésicos… En ningún momento se quejó de dolor.
Su médico de cabecera desde hace muchos años ha sido el sacerdote y doctor D. Benjamín Morán. Desde la primavera permanecía encamado dados sus problemas de movilidad y complicaciones que se iban agravando. El pasado 9 de mayo tuvo que ser ingresado en el Centro Médico de Oviedo al empeorar su salud a causa de un proceso infeccioso donde permaneció hasta el día 3 de junio en que fue dado de alta. Fue sedado con morfina en la Casa Sacerdotal, porque los médicos consideran que ya no se puede hacer más por él. Falleció a las 16:32 horas de esta tarde (14/6/2022).
Parroquia de San Félix  de Lugones – Oviedo  –  Revista ‘Reflexión y Liberación’.

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