|Viernes, Septiembre 29, 2023
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¿Un Cónclave en la sombra? 

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“El Papa está mejorando lentamente. Pero saldrá debilitado de esta hospitalización. Y el Cónclave de las sombras se reactivará como nunca…”.

Ya se notan los efectos de la hospitalización de Francisco en el Policlínico Agostino Gemelli, del que será dado de alta mañana para presidir los ritos de Semana Santa, tras la crisis respiratoria del miércoles. Pero no es solo en lo físico ya que desde la muerte de Benedicto XVI, el ‘Papa Emérito’, el pasado 31 de diciembre, muchas dudas acompañan al actual pontífice. “El tema no es esta estancia hospitalaria: el Papa no corre peligro de muerte. El tema, más bien, es cómo él mismo analizará lo sucedido, y qué conclusiones sacará de ello”, según una fuente vaticana.

Las palabras suenan un poco anodinas pero revelan la gran duda que existe en los círculos internos del Vaticano sobre una posible renuncia, una cuestión no resuelta desde el punto de vista legislativo, probablemente por irresoluble, pero aún pendiente debido a las fluctuantes indicaciones que han llegado en los últimos años desde la Casa Santa Marta. En los últimos meses, Francisco ha concedido una serie de entrevistas en las que ha dejado entrever intenciones que no siempre coinciden, hasta el punto de precisar, ante los rumores interesados en posibles dimisiones, que el papado suele ser vitalicio.

Ante los rumores, este viernes se ha hecho público un vídeo en el que se ve al Pontífice en buen estado, bautizando a recién nacidos en el hospital en el que permanece ingresado.

Pero anteriormente había manifestado que podría renunciar por motivos graves de salud, o si se da cuenta de que está perdiendo la lucidez y que si renunciaba no se quedaría en el Vaticano, que ni siquiera iría a Argentina, que tal vez se retiraría a una parroquia romana, o a la Basílica de San Giovanni in Laterano, que no sería llamado ‘Papa emérito’ como su predecesor sino ‘Obispo emérito de Roma’ y que ya no vestiría de blanco. El problema es que de repente, durante dos días, estas hipótesis han chocado con un problema físico repentino e impredecible. Y por tanto dejan de ser especulaciones teóricas sobre el futuro próximo de su pontificado.

Los que apoyan a Francisco temen que lo sucedido traiga no solo su renuncia sino un ajuste de cuentas en una Iglesia profundamente dividida. Por su parte, los detractores del pontífice confían en que el debilitamiento de Francisco acelerará un Cónclave de los más difíciles y conflictivos de las últimas décadas. En un momento en el que debe surgir ante todo la compasión y la solidaridad hacia Jorge Mario Bergoglio, reaparece la división casi tribal que sobrevivió a todo papado, y que sigue impertérrito en la década de Francisco.

Es un conflicto en la sombra que el Papa percibe y que sufre. Antes de su hospitalización ya estaba afectado tras las declaraciones del prefecto de la Casa Pontificia, monseñor Georg Gaenswein, que había afirmado  “que bastantes cardenales habrían vivido mejor si Angelo Scola hubiera sido Papa “. El cardenal Scola, entonces arzobispo de Milán, fue considerado en 2013 el candidato italiano más acreditado al papado.

Además, el hecho de que la oficina de prensa del Vaticano, y no los médicos, siga comunicando el curso de la hospitalización, puede contribuir a dar a luz a rumores que aumenten la duda sobre su estado real. Hasta el momento nunca se ha visto ni escuchado la voz de los médicos que lo atienden. No hay boletines oficiales del hospital, como no los había hace dos años cuando Francisco se sometió a una cirugía de estómago. Y esta falta de transparencia permite que enemigos y amigos elijan su narrativa favorita, sin que la opinión pública pueda entender completamente cómo están las cosas.

La impresión es que en el Vaticano todo el mundo contiene la respiración ante un silencio que confirma la desorientación y la incertidumbre de la situación. Y de forma no oficial, las maniobras para el Cónclave, que nunca se han detenido, se están intensificando.

Massimo Franco / ROMA

Corriere della Sera  –  El Mundo  –  Reflexión y Liberación

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