Febrero 10, 2026

Sigo a un hombre llamado Jesús

 Sigo a un hombre llamado Jesús

Mirando el pesebre me gustaría poder gritar:
«¡Miren, nosotros los cristianos seguimos a un hombre
que no tiene cuna de reyes, sino brazos de carpintero!»
Sigo a un hombre que no es de mi raza,
ni es de mi siglo siquiera.

Sigo a un tal Jesús de Nazaret que no ha escrito libros
ni mandado ejércitos.
Todo lo que Él ha dicho es mi palabra y mi alimento.
Todo lo que Él ha hecho es lo que más quiero.
Y su camino es mi camino
y su Padre es mi Padre;
y su causa es la mía.

Mi Madre, por Él, se llama también María.
De Él voy aprendiendo, paso a paso,
la lección «Mansedumbre»,
la tarea «Libertad».
Su ejemplo es la «Justicia»
transida de Humildad.

+P. Esteban Gumucio Vives

Editor