Abril 15, 2026

‘La amenaza contra el pueblo iraní es inaceptable’

 ‘La amenaza contra el pueblo iraní es inaceptable’

El Papa León XIV, a horas del término del ultimátum de Donald Trump,  renovó su firme llamado al fin de la guerra y urgió a retomar el diálogo, consolidándose como una de las principales voces morales a nivel global que reclama responsabilidades frente a la escalada militar impulsada por Estados Unidos e Israel.

En una declaración desde Castel Gandolfo, a horas del ultimátum de Trump a la República Islámica de Irán, el Papa León hace un urgente llamado a la paz, al diálogo diplomático e invita a ponerse en contacto con los miembros del Congreso para pedir el fin de la guerra. ‘Lo que enfrentamos es una cuestión moral. Piensen en los muchos niños, los muchos ancianos y las muchas víctimas inocentes de esta escalada’.

“Hoy, como todos sabemos, se ha producido esta amenaza contra todo el pueblo de Irán, y esto es realmente inaceptable”, claras y directas fueron las palabras del Papa León  a las puertas de su residencia en Castel Gandolfo. En una breve declaración a los periodistas, primero en italiano y luego en inglés, esta noche del 7 de abril, reitera la urgencia de la paz, pensando en la grave situación que se está viviendo, ante el brutal ultimátum lanzado por el presidente Trump a Irán con la amenaza de ‘destruirlo todo en una noche’ si no se aceptan las condiciones impuestas previamente y rechazadas por Teherán en relación con el estratégico Estrecho de Ormuz.

El Papa repite los mismos conceptos expresados hace unas semanas e invita a ‘todas las personas de buena voluntad a buscar siempre la paz y la no violencia, a rechazar la guerra, especialmente una guerra que muchos han calificado de injusta, que sigue intensificándose y que no resuelve nada’.

A continuación, se detiene en las crisis que azotan el mundo: la económica, la energética; y mira ‘la gran inestabilidad en Oriente Medio, que solo está provocando más odio en todo el mundo’. Insiste en su invitación al diálogo, a pensar en las víctimas inocentes y señala que ‘todos los ataques contra las infraestructuras civiles van en contra del derecho internacional, pero son también un signo del odio, de la división y de la destrucción de que es capaz el ser humano’. Finalmente, se dirige a los ciudadanos de todos los países implicados en el conflicto bélico para que hagan oír su voz de paz.

Hoy, hemos de recordar su primer mensaje Urbi et Orbi de Pascua del 5 de abril en que hizo un enérgico llamado a poner fin a la guerra y a retomar el diálogo. Es importante señalar que el 11 de abril presidirá una Vigilia de Oración por la Paz en la Basílica de San Pedro. Además, advirtió que el mundo se está deslizando hacia una ‘globalización de la indiferencia’ frente al sufrimiento y la muerte causados por la prolongada guerra.

Ahora, Trump ha accedido a extender dos semanas el plazo para su ultimátum a Irán. El presidente lo anunció en su cuenta de redes sociales, Truth. “Acepto suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas. Se tratará de un alto el fuego bilateral…La razón de esta decisión es que ya hemos alcanzado y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en la finalización de un acuerdo definitivo sobre la paz a largo plazo con Irán, así como la paz en Oriente Medio”.

La suspensión de los bombardeos está condicionada a que la República Islámica de Irán acepte la apertura total, inmediata y segura del Estrecho de Ormuz. Y, agregó que: “Tras las conversaciones que he mantenido con el Primer ministro Shehbaz Sharif y el Mariscal de campo Asim Munir de Pakistán, quienes me han pedido que suspenda el ataque a Irán esta noche, y con la condición de que la República Islámica de Irán acepte la apertura total, inmediata y segura del estrecho de Ormuz, accedo a suspender los bombardeos durante dos semanas”.

Para los creyentes la palabra y súplica del Papa -como Vicario de Cristo- es para la ciudadanía global una autoridad moral, una figura cuya voz trasciende los límites de la Iglesia. En ambos casos, su palabra es, o debería ser, un verbo recibido y transmitido. Por lo tanto, cuando se dirige a los líderes que inician guerras portadoras de destrucción y muertes,  lo hace en el nombre de Dios y su suplica se transforma en una dimensión sagrada que debería ser respetada por toda persona de buena voluntad que adhiere de verdad y sin dobleces a la Paz.

Entonces, para estos tiempos convulsos en que parece prevalecer la insensatez de guerras fatídicas, es pertinente recordar el mandato que señala con claridad el Concilio Vaticano II:

‘El horror y la maldad de la guerra se acrecientan inmensamente con el incremento de las armas científicas. Con tales armas, las operaciones bélicas pueden producir destrucciones enormes e indiscriminadas, las cuales, por tanto, sobrepasan excesivamente los límites de la legítima defensa. Es más, si se empleasen a fondo estos medios, que ya se encuentran en los depósitos de armas de las grandes naciones, sobrevendría la matanza casi plena y totalmente… Sepan los hombres de hoy que habrán de dar muy seria cuenta de sus acciones bélicas…Toda acción bélica que tienda indiscriminadamente a la destrucción de ciudades enteras o de extensas regiones junto con sus habitantes, es un crimen contra Dios y la humanidad que hay que condenar con firmeza y sin vacilaciones’.(Gaudium et spes, 80).

Jaime Escobar Martínez / Director de revista ‘Reflexión y Liberación’

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‘La minaccia contro il popolo iraniano è inaccettabile’

Poche ore prima della scadenza dell’ultimatum di Donald Trump, Papa Leone XIV ha rinnovato il suo fermo appello per la fine della guerra e ha sollecitato un ritorno al dialogo, consolidando la sua posizione come una delle principali voci morali globali che chiedono responsabilità di fronte all’escalation militare guidata da Stati Uniti e Israele.

In una dichiarazione rilasciata da Castel Gandolfo, poche ore dopo l’ultimatum di Trump alla Repubblica Islamica dell’Iran, Papa Leone XIII ha lanciato un appello urgente alla pace e al dialogo diplomatico, esortando i fedeli a contattare i membri del Congresso per chiedere la fine della guerra. “Ci troviamo di fronte a una questione morale. Pensiamo ai tanti bambini, ai tanti anziani e alle tante vittime innocenti di questa escalation”.

“Oggi, come tutti sappiamo, questa minaccia è stata rivolta all’intero popolo iraniano, e questo è davvero inaccettabile”, ha dichiarato Papa Leone XIII con chiarezza e franchezza all’ingresso della sua residenza di Castel Gandolfo. In una breve dichiarazione ai giornalisti, prima in italiano e poi in inglese, la sera del 7 aprile, ha ribadito l’urgenza della pace, considerando la grave situazione che si sta vivendo, dato il brutale ultimatum lanciato dal Presidente Trump all’Iran con la minaccia di “distruggere tutto in una notte” se non verranno accettate le condizioni precedentemente imposte e respinte da Teheran in relazione allo strategico Stretto di Hormuz.

Il Papa ribadisce gli stessi concetti espressi poche settimane fa e invita «tutte le persone di buona volontà a ricercare sempre la pace e la non violenza, a rifiutare la guerra, soprattutto una guerra che molti hanno definito ingiusta, che continua ad intensificarsi e che non risolve nulla».

Affronta poi le crisi che affliggono il mondo: la crisi economica e quella energetica; e osserva «la grande instabilità in Medio Oriente, che non fa che alimentare l’odio in tutto il mondo». Ribadisce il suo appello al dialogo, al pensiero delle vittime innocenti, e sottolinea che «ogni attacco contro le infrastrutture civili è contrario al diritto internazionale, ma è anche segno dell’odio, della divisione e della distruzione di cui gli esseri umani sono capaci». Infine, invita i cittadini di tutti i Paesi coinvolti nel conflitto armato ad alzare la voce per la pace.

Oggi, è doveroso ricordare il suo primo messaggio di Pasqua “Urbi et Orbi” del 5 aprile, in cui ha lanciato un forte appello per porre fine alla guerra e riprendere il dialogo. È importante notare che l’11 aprile presiederà una Veglia di preghiera per la Pace nella Basilica di San Pietro. Ha anche avvertito che il mondo sta scivolando verso una “globalizzazione dell’indifferenza” verso la sofferenza e la morte causate dalla guerra prolungata.

Ora, Trump ha accettato di prorogare di due settimane il suo ultimatum all’Iran. Il presidente lo ha annunciato sul suo account social, Truth. “Accetto di sospendere i bombardamenti e gli attacchi contro l’Iran per due settimane. Si tratterà di un cessate il fuoco bilaterale… Il motivo di questa decisione è che abbiamo ormai raggiunto e superato tutti gli obiettivi militari e siamo a buon punto nella finalizzazione di un accordo definitivo per una pace a lungo termine con l’Iran, nonché per la pace in Medio Oriente”.

La sospensione dei bombardamenti è subordinata all’accordo della Repubblica Islamica dell’Iran per l’apertura completa, immediata e sicura dello Stretto di Hormuz. Il Papa ha aggiunto: “A seguito dei miei colloqui con il Primo Ministro Shehbaz Sharif e il Maresciallo di Campo Asim Munir del Pakistan, che mi hanno chiesto di sospendere l’attacco all’Iran questa sera, e a condizione che la Repubblica Islamica dell’Iran acconsenta all’apertura completa, immediata e sicura dello Stretto di Hormuz, acconsento a sospendere i bombardamenti per due settimane”.

Per i credenti, le parole e gli appelli del Papa – in quanto Vicario di Cristo – rappresentano un’autorità morale per i cittadini del mondo, una figura la cui voce trascende i confini della Chiesa. In entrambi i casi, la sua parola è, o dovrebbe essere, un messaggio ricevuto e trasmesso. Pertanto, quando si rivolge ai leader che scatenano guerre che portano distruzione e morte, lo fa nel nome di Dio, e il suo appello assume una dimensione sacra che dovrebbe essere rispettata da ogni persona di buona volontà che aderisce veramente e inequivocabilmente alla Pace.

Pertanto, in questi tempi turbolenti in cui sembra prevalere l’insensatezza delle guerre disastrose, è opportuno ricordare il mandato chiaramente espresso dal Concilio Vaticano II:

‘L‘orrore e il male della guerra sono notevolmente accresciuti dallo sviluppo delle armi scientifiche. Con tali armi, le operazioni militari possono produrre una distruzione enorme e indiscriminata, che supera di gran lunga i limiti della legittima difesa. Inoltre, se questi mezzi, già presenti negli arsenali delle grandi nazioni, venissero impiegati appieno, ne conseguirebbe una strage quasi totale e completa… Sappia l’umanità che dovrà rendere conto molto grave delle proprie azioni di guerra… Ogni atto di guerra che miri indiscriminatamente alla distruzione di intere città o di vaste regioni insieme ai loro abitanti è un crimine contro Dio e l’umanità che deve essere condannato con fermezza e senza esitazione’. (Gaudium et spes, 80).

Jaime Escobar Martínez / Direttore della rivista ‘Riflessione e Liberazione‘.

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