Julio 17, 2024

Para Conmemoración / Paul Buchet

 Para Conmemoración / Paul Buchet

Los acontecimientos del 11 de septiembre 1973 constituyen sin duda un hito en la historia nacional. El interés de  celebrar este memorial  obliga a un dialogo. El 18 de septiembre se celebra como  un ‘consenso libertario’ de Independencia  pero la conmemoración  del Golpe de Estado, a lo contrario,  se instaló en la historia  como un desacuerdo persistente. Hasta hoy,  esta fecha  se mantiene como una herida abierta. No se sabe si, en el futuro, se podrá superar  la confrontación  pero de toda manera  conviene mantener  abierto un dialogo en el tema.

No es fácil frenar las ideas preconcebidas que tenemos cada uno. Estas líneas buscarán   las posturas implicadas para ayudar a su comprensión y proponer una compresión cristiana  que falta.

Las primeras voces para la conmemoración del  11/09/1973  fueron las de las víctimas del golpe militar y de su régimen.  Ellas  tienen un duelo inconcluso y muchas familias conservan secuelas de esos acontecimientos. Por esta conmemoración, estas agrupaciones desean actualizar los derechos humanos violados  por el  golpe militar y su régimen.

El  mundo político  entró  en el propósito de esta  conmemoración  abriendo  un nuevo espacio  para acentuar sus diferencias. La multiplicidad y las divisiones de los partidos  revelan la crisis general de las ideologías. En su segundo año, el gobierno tiene dificultades de sumar fuerzas para realizar su programa socializante, lo que aprovecha la Oposición para denunciar todas las falencias posibles  de los gobernantes para recuperar su poder  electoral.

 La mayor parte de los ciudadanos  participa mínimamente en política. Los mayores  vivieron el receso político del régimen militar  y, en la actualidad, encuentran difícilmente  su ubicación en el abanico de partidos.  La juventud, sin educación cívica, se manifiesta  poco interesada en política. Existen otros  actores que se quieren marginar de la vida pública porque intervienen (negativamente) en ella: los delincuentes, los terroristas, los narcos, los migrantes…

Las ideas y convicciones  de cada uno o de cada grupo que se encuentran  en  los discursos políticos,  en las conversaciones, las redes sociales y los Medios de comunicación social, nunca  son ideas  totalmente  originales, tienen sus raíces en pensamientos anteriores.  Las culturas evolucionan  creando filiaciones de ideas.  Las ideas mismas emergen, se contraponen, o se perfeccionan a partir de experiencias o de acontecimientos. Por eso importan los eventos  del pasado que dejan sus ideas o sus conflictos de interpretaciones .Las ideas evolucionan  por los acontecimientos creando toda una genealogía. A la historia humana se añaden  los fenómenos naturales  o sociales como los grandes terremotos, las hambrunas, futuro el calentamiento global, la industrialización en el pasado, la globalización,  las nuevas tecnologías,   el calentamiento global… De esta forma  la conmemoración es un fenómeno que se inscribe en la historia del país.  Sólo un  dialogo profundo permite  desvelar  las argumentaciones, fundamentaciones y  posicionamientos en presencia  para guiar el país hacia un mejor futuro. El dialogo  no puede entramparse en confrontaciones y discusiones superficiales e inútiles muchas veces.

Después de enmarcarse en la historia humana, podemos arriesgarnos, describir las distintas posturas frente a la conmemoración del Golpe.

Lo que pretende el gobierno actual  es realizar importantes reformas de pensiones, tributación, pensiones, salud, vivienda, educación… Las convicciones para ellas remontan a mucho antes del Golpe de Estado. Son las situaciones de injusticias  sociales que existían en los países subdesarrollados en el siglo pasado que reclamaron transformaciones políticas. La postergación de esta demanda  produjo en  los gobiernos de Frei y de  Allende. El golpe de Estado detuvo este cambio radical. Posteriormente,  Chile se dio  una  ‘apariencia’ de país desarrollado  pero  al costo  de una larga represión y postergación de toda una población. Se volvieron a acentuar  dramáticamente  las desigualdades socio-económicas. Volvió poco a poco la disconformidad, unas grandes manifestaciones  obligaron a un acuerdo político  de Cambio constitucional.  Asumió un presidente  con un programa de reformas desde la educación hasta la Banca. Para entender este gobierno, se debe volver  hasta  las ideas libertarias,  igualitarias y solidarias  de la Independencia, se destaca las  grandes figuras nacionales e internacionales  de la lucha de clases y se espera una participación activa de los ciudadanos, una paridad para las  mujeres….   La dignidad humana es  transversal y universal.  La verdad no es un valor abstracto sino lo que se verifica.      

Para la Oposición, el espíritu liberal  surgió a la salida de la época de la monarquía al final del Medievo. En las ciudades se constituyeron agrupaciones de  artesanos y de comerciantes  que supieron hacerse cargo de la administración pública  y del  financiamiento de la industria  naciente por la Banca.  Este nuevo ‘Poder’ se apoyó  en la idea del  ‘Progreso’ como  un mandamiento divino.  La sociedad necesita de una elite que por sus esfuerzos y capacidad pueda dirigir la sociedad y asegurar el Crecimiento  económico y  productivo. Se preconiza el libre emprendimiento, el libre mercado, la preservación del orden social y la libre participación  en las financias internacionales. En  su argumentación se destaca  los logros  de la economía capitalista en los países desarrollados y  el auge de la  cultura occidental. En cuanto a los problemas sociales,  se confía en que  la  prosperidad  recaiga  sobre todos por meritos.  Su adversario es el ‘Estatismo’ dominante del cual el comunismo es promotor. Se protagoniza  un  Estado de bajo perfil que se dedica a asistir las poblaciones en problemas, un gobierno que estimula la Inversión, mantiene  el estado de Derechos y reprime la delincuencia. Sus  valores principales son  la libertad individual,  la Vida, la Propiedad, la tolerancia.

Es así que el oficialismo juega la carta de una política de acuerdos para reformas importantes a favor de los sectores desfavorecidos y  la oposición  se aferra a una economía de inversiones productivas y comerciales además  urge un especial dirigismo para refrenar las delincuencias el  tráfico de droga. Los derechos  humanos  dividieron  los políticos, unos  prefieren referirse a los derechos individuales, otros  lo hacen en la referencia a la universalidad  e igualdad de los derechos en  defensa especial de las víctimas.  Cuando unos defienden la Vida contra el aborto y la familia contra la paternidad homosexual…(con refuerzos  religiosos),  otros  se manifiestan más abiertos al feminismo, a los matrimonios igualitarios, a los sin casa, a los migrantes…

Estas diferencias de posturas políticas no deben  hacer perder de vista que la mayoría de las nuevas generaciones están muy poco interesadas en la conmemoración de los  50 años del Golpe militar. No tiene formación cívica, no fueron politizadas. Se criaron en una cultura comercial en el juego de  los Medios de comunicaciones sociales  y de las redes sociales. No tienen más raíces ‘culturales’ que las disconformidades  de  las manifestaciones  masivas del 2019. Su participación  se  reduce a su rechazo  caprichoso  en  su primer voto obligatorio.  Tienen dificultades para su educación y para  abrirse camino en la vida. Enfrentan unos cambios culturales y sociales importantes sin valorar lo suficiente las herencias de sus antepasados.  Son   generaciones preponderantes  para los resultados de  elecciones.

Los delincuentes, los narcotraficantes, que lo quieran o no son ciudadanos, individuos y grupos que crean un clima de inseguridad en el país. Con ellos se abre el  antivalor  de la Violencia que no es suficientemente  tomado en cuenta en política. Hay violencia  en el bullying escolar, en las violencias familiares, en los asaltos en las  calles, violencias también con  las finanzas,  en las guerras,  existen las violencias reales y la ficción. El golpe mismo fue violencia…

Para llegar a la perspectiva cristiana que se quiere aportar  para la conmemoración del  50º aniversario del Golpe militar,  se debe considerar que la tarea  no es fácil.  El cristianismo  en general piensa más en el cielo que en la tierra, en lo espiritual más que en lo natural.  Las doctrinas sociales de la Iglesia católica se encerraron en una  moral personalista  y un  idealismo del Bien común que no lograron impactar en  las políticas.   Su adhesión a los derechos humanos es nueva y las estructuras eclesiásticas  no practican lo que predican.

Solo  una re-lectura del evangelio nos permitirá de encontrar pistas para interpretar la conmemoración del golpe de Estado de manera cristiana. En el evangelio de Mateo (25,32ss), las últimas enseñanzas de Jesús concluyen con las respuestas de Jesús  a la pregunta que se hacen los de cristianos  de todos los tiempos: ¿Cuando  y cómo llegará el Fin, la definitiva del Reino de Dios?. Se lo preguntaron a Jesús los mismos discípulos inquietos del desenlace de su actividad. Se lo preguntaban también  los primeros cristianos para quienes el evangelista  escribe;  ellos viven un periodo de disturbios, de persecuciones y de corrupciones.  Actualmente, nosotros también  nos hacemos estos  los mismos interrogantes  acerca del destino de la humanidad, de nuestros destinos personales, acerca de la esperanza, del sentido de la vida,  acerca del fin del mundo…

Jesús contestó en el estilo apocalíptico (teatral y simbólico)  muy común de la época. Empieza  diciendo que  habrá fenómenos  alarmantes anunciadores: ocurrirán todo tipo de desordenes,  habrá una  gran ‘tribulación’ con persecuciones, sufrimientos, fraudes, falsos profetas…’. Después explicita sus recomendaciones con algunas parábolas:  la del buen administrador , la de  las 10 jóvenes invitadas a la boda y la de los talentos. Son incitaciones  a mantenerse  preparados, vigilantes, responsables y proactivos en la espera. Pero nos interesa particularmente  la  última parábola que Mateo recuerda, la parábola  llamada ‘del Juicio final’. Ésta es  original porque Mateo está sólo en recordarla y es muy especial  porque Jesús mismo se hace presente en su relato como Rey y Juez.

La parábola  empieza con una imagen muy conocida en la cultura judía. Es la metáfora del personaje  del ‘Hijo del hombre’ (el Salvador esperado) sentado en su trono  rodeado de sus ángeles y, delante de Él,  todas la naciones  congregadas para ser juzgadas. Como pastor, Él separa  las ovejas de las cabras. Y, de repente,   se suspende la visión  simbólica y entran de manera muy realista los hambrientos, lo sedientos, los desnudos, los migrantes, los enfermos y los presos…  La bendición divina recae sobre  los que atendieron  estos sufridos; son elegidos por  su  solidaridad humana   a pesar de no  conocer  al ‘Hijo de Hombre’ su amor fue tan prodigioso que alcanzo Dios mismo: ‘A Mí lo hicieron’ dice Jesús.    La parábola termina con la terrible condenación de quienes no anticiparon el  encuentro  definitivo con Jesús  por  la asistencia de los sufridos de la vida: ‘A mí tampoco lo hicieron’.

Entramos en   la interpretación  de una parábola para reflexionar a la próxima Conmemoración  porque  ni  las ideas, ni las doctrinas sirven para concebir  los designios de Dios. El Espíritu de Dios mejor nos ayuda  con estas palabras sencillas de Jesús.

Tenemos que empezar por una autocritica severa de la cristiandad, sus religiosidades  formales y sectarias, sus espiritualidades   individualistas  y simplonas nos distraen de lo esencial.  Frente a las disyuntivas  políticas que se revelan con la idea de la próxima conmemoración, las iglesias cristianas se presentan como el sacerdote y el levita de la parábola del Buen samaritano, estos ‘religiosos’ pasaron de largo  dejando de asistir el herido del camino.

Excepcionalmente  algunos  cristianos participan a  ayudar   las víctimas  de la historia nacional.  Sin embargo, si uno mira  a nivel internacional, los jerarcas de las religiones cristianas no estuvieron a la altura para  unirse y movilizar  fuerzas para proclamar al mundo  que no se puede servir a Dios y a la riqueza, que los pobres deben ser priorizados en política. .. Siguen cantidades de marginados en  nuestro mundo de falso progreso (Lucas 12,13ss).

La parábola, por otra parte,  celebra los  ‘benditos de Dios’ los que sin conocer a Jesús, socorrieron los necesitados. Los cristianos deberíamos tener vergüenza cuando los no- creyentes nos ganan en convicciones para la solidaridad humana. Pensemos que funcionarios de los servicios de salud, de las organizaciones de asistencia social, los bomberos, los empleados  fiscales,  todos  los que laboran en  tareas  humanitarias internacionales que  a pesar de  su laicidad o irreligiosidad  serán , por su generosidad,  los  elegidos  para  el ‘juicio final’. Son las solidaridades humanas que anticipan o hacen progresar el Reino de Dios.  Nuestro rezo “que tu Reino venga” debería hacernos valorar mucho mejor  nuestras tareas  de servicio de los demás.

Para concluir  esta reflexión para una conmemoración cristiana del  próximo 11 de septiembre, ver; Mateo (20, 20-28). ¿Quien quiere “sentarse a la derecha del ‘hijo del hombre , quien a la izquierda’?   ¿Cual política tiene un autentico espíritu de servicio? La sola conmemoración valiosa  será  la que reunirá los no creyentes y creyentes en busca de un Chile más  fraterno con los  necesitados.

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