|Domingo, Octubre 17, 2021
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La política sucumbe ante la vil politiquería 

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Ante los dramáticos sucesos que sacuden a nuestro país, ofrezco esta reflexión desde la perspectiva del Bien Común y la Justicia Social.

Queda en evidencia que estos cincuenta años de construcción de nuestro país por parte de estos perversos arquitectos (clase, empresariado capitalista, cúpula política partidista en general y jerarquía eclesiástica) ha sido completamente nefasta, donde  han tergiversado el verdadero sentido del servicio público y han abusado del individualismo, egoísmo y mucha soberbia, defendiendo solo el privilegiarse, formando burbujas de estatus, también burbujas de poder,  los partidos políticos ideológicos han gobernado mirándose el ombligo, pasando por sobre toda la humana dignidad ciudadana, por lo tanto hermanos chilenos aquí calza como anillo al dedo, la parábola que El Maestro Jesús nos enseña, que, lo importante y significativo es  construir sobre Roca y lo peligroso y riesgoso que se torna construir sobre arena.

Lamentablemente este medio siglo se construyo sobre arena, primero, porque se legislo con mucho egoísmo, soberbia y hasta con prepotencia, pensando en privilegiar a la élite y a unos pocos, segundo, porque no se tuvo  en cuenta a todas y todos los ciudadanos y ciudadanas de este País llamado Chile, como tendría que ser en una verdadera democracia, más participativa e integradora que vele y sea garante de la seguridad de todas y todos, queremos dejar en claro, que a pesar de todos los procesos vividos aun no la conocemos, como pueblo nos sentimos humillados, utilizados y abusados por los empresarios capitalistas y toda la clase política partidista, que coludidos nos usurparon nuestra casa (País) y nos quitaron la dignidad de vivir libres como personas de bien, porque aquí se manipulo todo sentido de justicia, con inmoralidad  y mucha avaricia, se fue concertando y moldeando el modelo lleno de perversidad, indiferencia y falta de empatía y respeto al hermano en común.

Podemos darnos cuenta que todos los directamente involucrados, hoy aparecen como si no tuvieran ninguna responsabilidad en todo lo acontecido en nuestro país,  como los estamentos eclesiásticos, también individualmente algunos presbíteros y muchos personajes políticos, donde caven de todas las ideologías existentes;  ahora en el presente con descollante valentía salen expresando sus opiniones como si tuvieran licencia moral, con una libertad desconcertante sin ningún mea culpa, unos en extensas y sentidas cartas, otros  en programas de televisión quedando aun más expuestos todavía, ridiculizando su actuar sin ninguna vergüenza, menos reconociendo errores o desconocimiento del funcionamiento del andamiaje político partidista imperante por medio siglo, hoy con total desparpajo  se atreven a dar sendas recetas de lo que se debe hacer para superar la crisis que estamos enfrentando como ciudadanía, que caraduras y patudos más grandes.

No sé como  referirme a estos seudos personajes, estarán muy enfermos o son derechamente desadaptados sociales, les pregunto a Ellos  ¿porque no reaccionaron  en los momentos que estaban dentro de los gobiernos de turno? ¿Donde quedo su consecuencia como servidores públicos? ¿Acaso no se dieron cuenta que se corrompieron? ¿No pudieron resistirse al lobby vendiendo su integridad como personas y también vendieron al país? Etc…

Como pueblo no podemos seguir aceptando y delegando inocentemente el poder a personas que no son integras y además inescrupulosas ,en una asamblea constituyente debemos exigir ordenar la casa, hay que marcar los límites y supervisar a todas nuestras autoridades, por ejemplo, que ningún Diputado, Senador, Ministro o Presidente, tengan plenas atribuciones, debemos controlar sus pasos y crear un sistema que el que no cumpla sea posible reemplazar, mas aun delimitar a un  periodo de reelección, me refiero a que un diputado que quiera postular a Senador solo puede estar un periodo como diputado y buscar la fórmula para que no se perpetúen en la conducción política, no podemos darles el tiempo suficiente para corromperse, que tengan sueldos de verdaderos servidores públicos sin privilegios, ellos mismos se farrearon su supuesta honorabilidad, que los más representativos  por votación de la mayoría llegue a estos cargos y que de ninguna manera  llegue nadie por arrastre, dejar fuera de nuestra democracia cualquier forma que denigre el sistema.

Pido Fervientemente al Señor, que aprendamos la enseñanza de Jesús y que esta nueva construcción parta desde una nueva constitución cimentada en Roca pura y dura,  buscando el nuevo Chile que todos queremos, más humano, más igualitario, más justo, donde todos quepamos y trabajemos unidos los unos para los otros y viceversa, que sepamos que  todos aportamos y que todos somos importantes en la construcción de un país bueno para todos.

Danilo Andrade Barrientos

Laico Ignaciano

                                                         

 

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