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Príncipe de la verdad y la justicia / Josefina Morandé 

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En Agosto del año pasado, unos días antes de su accidente vascular, tuve el honor y privilegio de hacerle una larga entrevista audiovisual a nuestro amado Pepe Aldunate S.J. en la que nos paseamos por diversos temas. Me recibió con apertura, gran disposición y paciencia. Aproveché de preguntarle por su experiencia vivida en una media agua de Santiago con “Nacho”, Ignacio Vergara T., jesuita obrero y tío abuelo mío a quién yo y muchos otros quisimos y admiramos mucho.

 Ha pasado casi un año desde ese encuentro y el Lunes 6 de Junio, recién pasado, celebramos, con un grupo de amigos cercanos, el cumpleaños número “99” de este GRAN HOMBRE o, como dirían en India un “Mahatma”, un alma grande, y yo añado: un “Príncipe de la verdad y la justicia”. Siempre atento a escuchar, a respetar al otro tal cual es, a querer ponerse en su lugar para, desde allí, poder comprenderlo y recibirlo. Este hombre que luchó y denunció con valentía, junto a otros, la tortura sistematizada que se estaba ejerciendo en nuestro país.

 Fue un momento muy emocionante y un gran regalo poder estar ahí compartiendo con él, escuchando sus palabras que, aunque le costaba decirlas, por el estado en el que está, impresionaban por lo certeras y actuales que eran.

Mi corazón se alegró al constatar que Pepe aún sigue “comunicando” con lucidez y precisión su mensaje. También el que esté AQUÍ aún con nosotros.
Con el amor y el respeto, que nunca ha dejado de tener, hacia todos los seres.

 Nos habló de la “hermandad”, de la fraternidad y de la importancia que esto tenía.

Fue una alegría verlo contento, estaba feliz por esta sencilla celebración.

 Al mostrarle el video, que hice con mi celular, a mi madre ella me dijo: “parece un profeta”, y yo le contesté: “ES un profeta”.

Ese día me quedó más claro que nunca su condición de Profeta en “nuestros tiempos”.

 Quiero compartir con uds. sus palabras:

“Agradezco enormemente esta muestra de amistad, de fraternidad que se percibe en esta visita.

No hay cosa tan hermosa que esta fraternidad, que nos une, nos congrega y nos lanza también a la acción. Siempre hay mucho que hacer.

El Concilio Vaticano II nos llama a la acción, al compromiso con la colectividad, y aquí estamos…

Creo que una convicción que hemos recogido ha sido que en el mundo no hay cosa tan odiosa, tan aborrecible que la tortura. Cuando uno piensa qué es la tortura uno comprende que en realidad es algo diabólico…en buscar el mayor sufrimiento y dolor del prójimo y poner eso al servicio de intereses pequeños, egoístas. Es, en realidad, algo que debe desterrarse radicalmente de todos los países. Esa es nuestra lucha contra la tortura y eso se traduce actualmente también en luchar por la fraternidad de los pueblos. Todos estamos comprometidos con la fraternidad en Latino América. Y es una meta, un objetivo de lucha que nos convoca.

Los ideales de unidad que cobijaron a nuestros profetas venezolanos nos mueven aún hoy día. Por un tema que nos mueve es la unión de los chilenos y pa esto planteamos sin temor el tema de la binacionalidad de Chile. Concebir una patria que exprese, en su misma constitución, la fraternidad y la colaboración de dos razas, es algo que nos motiva. Les dejo estas inquietudes porque nos unen, nos motivan y constituyen para nosotros metas y razones de existencia.

Muchas gracias por esta visita y por consolidar la unión, la fraternidad de todos los que hemos vivido profundamente experiencias”…

…”y reitero nuestra amistad, nuestro acompañamiento… te agradecemos” (le dice a una de las personas que se acerca a saludarlo).

Luego, en un momento de hermandad, todos cantamos y él también, “Yo te nombro libertad”.

 Después se repartió vino en copas y Pepe dijo: “Brindo por todo este movimiento admirable, cómo se mantiene, cómo perdura con sus ideales renovados, siempre activo y comprometido. Bebemos a la unión de todos”…

y todos contestamos: “Salud Pepe”!

 En el momento en que se iba yendo nos dijo: “hasta siempre”! y se fue caminando por el corredor del brazo de su enfermera. Me quedé parada mirando cómo avanzaba en la oscuridad de ese pasillo y lloré de agradecimiento por la existencia de este hombre, mientras una voz en mi interior me decía: “he tenido la gracia de conocer a un verdadero SANTO”, o lo que yo he creído siempre que es un santo o santa.

 Amigo Pepe Aldunate PRESENTE…AHORA Y SIEMPRE!!!!!
Gracias tantas a ti!!!! Valiente y Grande amigo!!!

 Josefina Morandé R-T.

Santiago 9 de Junio 2016.

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